La xerojardinería transforma jardines madrileños en diseños rústicos de bajo consumo hídrico, perfectos para áticos en Salamanca, patios en Usera o terrazas en Fuencarral bajo el seco clima estival. Combinan plantas autóctonas resistentes como lavandas, romeros, santolinas y gramíneas ornamentales con sistemas de riego por goteo automatizado, mulching de cortezas, gravas decorativas y rocallas para supresión natural de malas hierbas. Estos espacios ecológicos reducen gastos hídricos hasta un 80%, resisten plagas y sequías extremas alineados con planes municipales de sostenibilidad, requiriendo solo 1-2 intervenciones anuales para máxima durabilidad y belleza natural.