Los cuidados del césped en una comunidad de vecinos

Feb 21, 2020 0 Comment

Los jardines son lugares de esparcimiento, al tiempo que ofrecen a los vecinos belleza y alegría. Por ello, conviene cuidarlos. Para lograr un buen mantenimiento de jardines en comunidades es necesario contratar el servicio de jardinería en la comunidad de vecinos. Ellos se encargan de las tareas básicas de limpieza y acondicionamiento y cuidado de césped en las zonas comunes.

Uno de los primeros cuidados que hay que acometer es la de cortar el césped. La gran pregunta es, ¿cuál es la frecuencia para cortar el césped? La respuesta es que depende. La época del año determina la frecuencia para cortar el césped. Mientras que en primavera o verano se debe pasar la cortadora de césped entre 1 ó 2 veces por semana, porque crece más rápido; en invierno 1 vez al mes es suficiente; en otoño, cada 15 días.

El servicio de jardinería en la comunidad de vecinos te dirá que la mejor hora para pasar el cortacéspedes es por las tardes al ponerse el sol en los veranos, para evitar el calor; y al mediodía, en los inviernos, para favorecer que se seque la humedad. De este modo, evitas la aparición de los hongos. Ojo, no te olvides, el césped conviene cortarlo cuando está seco.

Las siguientes tareas para un buen mantenimiento de jardines en comunidades son: airear, escarificar, el recebo y la resiembra. Con todas estas tareas lograrás un césped con un color vivo, sano y fragante.

En el siguiente apartado te explicamos con más detenimiento de qué trata cada tarea, pero ahora te diremos las mejores épocas del año para realizarlas.

Por ejemplo, la primavera es una época muy buena para realizar la operación del aireado con el objetivo de tener nuestro jardín a punto, puesto que en el verano crece con más vigor. Y en el otoño también es recomendable, si bien no tan necesario como en el estío. Si se realiza un aireado cada 2 ó 3 años, garantizas la salud de tu césped.

El escarificado se ha de realizar obligatoriamente, al menos 1 vez, en la primavera. Y si se forma mucho fieltro, otro en el otoño. Con una frecuencia anual.

Con el recebado debemos mantener la misma frecuencia que con el escarificado. Al menos, una vez por año. Y al principio de la primavera. Si lo deseamos, también, en la entrada del otoño, podremos aplicar otro recebado. 

Por último, la resiembra. Lo ideal es evitar las altas temperaturas de la primavera o del verano. De ahí que el otoño sea el momento adecuado para llevar a cabo la resiembra.

Airear, escarificar, recebar y resembrar

En este apartado te explicaremos en qué consiste cada una de estas tareas y cómo realizarlas. 

Aireado del césped

Para airear un césped, debes echar mano de la herramienta adecuada. Cuando pasa un tiempo, el suelo tiende a compactarse porque se pisa demasiado, por ejemplo. La consecuencia es que el oxígeno y los nutrientes no llegan bien las raíces del césped. El aireado soluciona este problema. Con una horca o un aireador manual debes “agujerear” el suelo para favorecer que el aire circule entre las raíces.

Escarificar el césped

Con la escarificación se busca eliminar los desechos que se acumulan sobre el césped y no le permiten crecer en condiciones. Para realizar esta tarea en jardines grandes, debes emplear el escarificador, una especie de rastrillo que retira los desechos, el llamado fieltro, que son hojas muertas, raíces, etc. Para jardines pequeños, un simple rastrillo basta. 

El recebo del césped

Tras cada escarificación, se debe recebar el césped. El recebo no es más que un aporte de arena con sílice cuyo objetivo es la nivelación del terreno y relleno. Se busca que las semillas del césped puedan enraizar correctamente. Debes aplicar una capa del cebo por todo el césped. 

El resembrado

Con la resiembra recuperamos el buen aspecto del césped, le ayudamos a regenerarse y a rejuvenecerse. Para resembrar, o bien se hace de forma manual o puede emplearse una máquina sembradora. Al terminar la escarificación y antes de proceder con el recebado, es el momento para la siembra de las semillas del césped. 

Beneficios de cuidar el césped en invierno

Los beneficios de realizar las tareas de mantenimiento y cuidado de césped en las zonas comunes durante el invierno no ofrecen dudas: obtendrás un jardín brillante, colorido y sano en la primavera. Se evitan la aparición de enfermedades, de hongos, así como lo proteges de las heladas. 

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