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Caminos en jardines

BY | febrero 24, 2020

¿Para qué sirven los caminos en jardines?

En los jardines independientemente del tamaño podemos encontrar muchos elementos y áreas que están muy diferenciadas como pueden ser espacios de relax, cenadores, recintos para juegos infantiles o zonas de ocio, y sobre todo praderas de césped y parterres. Todos estos espacios tienen algo en común que los comunica unos con otros, son esos senderos de jardin por los que transitamos para llegar a cualquier de estas áreas. Por lo tanto, si nos preguntamos para qué sirven los caminos en jardines, la respuesta es clara, son necesarios para conectar las diferentes áreas del jardín para facilitar el tránsito a sus usuarios y en algunos casos simplemente por un fin estético.

¿Cómo hacer senderos de jardín?

Para hacer senderos de jardín, es totalmente necesario crear un diseño en el cual podamos optimizar todo el espacio disponible cubriendo nuestras necesidades. Por este motivo cuando diseñamos jardines, lo primero que tenemos que tener en cuenta es el trazado de caminos que vamos a incluir, teniendo en cuenta que uso le vamos a dar.

Una vez tengamos pensado el diseño de nuestro jardín y los caminos que se van a incluir, tenemos que pensar qué tipo de senderos queremos y los materiales que vamos a utilizar para construirlo.

Diferentes tipos de sederos que podemos incluir en nuestro jardín

Son múltiples los materiales que podemos utilizar para construir los senderos de nuestro jardín y poder ofrecer un acceso a cada una de las áreas del mismo. Además, los diferentes materiales se pueden llevar a combinar para lograr diseños con complejos, pero con una originalidad que dará un toque más especial a nuestro jardín. Entre las diferentes opciones podemos destacar las siguientes:

Caminos de piedra: Las piedras camino jardín son una opción bastante habitual para este tipo de sendero. Las piedras camino jardín nos ofrecen un aspecto natural que se integra muy bien con el jardín y además nos aporta una construcción resistente y duradera.

Caminos de madera: El entarimado de madera nos ofrece una construcción con un aspecto más cálido y lineal. Además, confiere a nuestro sendero resistencia ante su uso.

Caminos de arena: Posiblemente los caminos de arena es la solución más sencilla y también la más económica. Nos aportan un aspecto muy natural, integrándose a la perfección con el jardín.

Caminos de corteza de pino: Las losas para caminos de jardin de corteza de pino, ofrecen una solución duradera y económica. Su instalación es muy sencilla, dando un aspecto natural al sendero.

Caminos con traviesas de madera: Este tipo de material nos ofrece una solución ideal para trazar caminos en praderas de césped. Además, son una opción sencilla de instalar y mantener.

Caminos de grava: Fácil de instalar y económico, este tipo de sendero no ofrece múltiples posibilidades por la variedad de colores que podemos añadir.

Caminos de adoquines: las baldosas camino jardin son otra opción para crear este tipo de senderos. Ademas si lo combinamos con la graba nos dan las baldosas camino jardin multiples opciones.

Las losas para caminos de jardin se pueden confeccionar de muchas formar y contamos con diferentes opciones para lograr un diseño específico para cada jardín. Hay gran cantidad de materiales que podemos utilizar y combinar para personalizar y decorar nuestros jardines. Ahora, solo te queda diseñar tu jardín y elegir las opción que mas se adecue a tus gusto y necesidades.

Cuidado de cesped en comunidad de vecinos
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Los cuidados del césped en una comunidad de vecinos

BY | febrero 21, 2020

Los jardines son lugares de esparcimiento, al tiempo que ofrecen a los vecinos belleza y alegría. Por ello, conviene cuidarlos. Para lograr un buen mantenimiento de jardines en comunidades es necesario contratar el servicio de jardinería en la comunidad de vecinos. Ellos se encargan de las tareas básicas de limpieza y acondicionamiento y cuidado de césped en las zonas comunes.

Uno de los primeros cuidados que hay que acometer es la de cortar el césped. La gran pregunta es, ¿cuál es la frecuencia para cortar el césped? La respuesta es que depende. La época del año determina la frecuencia para cortar el césped. Mientras que en primavera o verano se debe pasar la cortadora de césped entre 1 ó 2 veces por semana, porque crece más rápido; en invierno 1 vez al mes es suficiente; en otoño, cada 15 días.

El servicio de jardinería en la comunidad de vecinos te dirá que la mejor hora para pasar el cortacéspedes es por las tardes al ponerse el sol en los veranos, para evitar el calor; y al mediodía, en los inviernos, para favorecer que se seque la humedad. De este modo, evitas la aparición de los hongos. Ojo, no te olvides, el césped conviene cortarlo cuando está seco.

Las siguientes tareas para un buen mantenimiento de jardines en comunidades son: airear, escarificar, el recebo y la resiembra. Con todas estas tareas lograrás un césped con un color vivo, sano y fragante.

En el siguiente apartado te explicamos con más detenimiento de qué trata cada tarea, pero ahora te diremos las mejores épocas del año para realizarlas.

Por ejemplo, la primavera es una época muy buena para realizar la operación del aireado con el objetivo de tener nuestro jardín a punto, puesto que en el verano crece con más vigor. Y en el otoño también es recomendable, si bien no tan necesario como en el estío. Si se realiza un aireado cada 2 ó 3 años, garantizas la salud de tu césped.

El escarificado se ha de realizar obligatoriamente, al menos 1 vez, en la primavera. Y si se forma mucho fieltro, otro en el otoño. Con una frecuencia anual.

Con el recebado debemos mantener la misma frecuencia que con el escarificado. Al menos, una vez por año. Y al principio de la primavera. Si lo deseamos, también, en la entrada del otoño, podremos aplicar otro recebado. 

Por último, la resiembra. Lo ideal es evitar las altas temperaturas de la primavera o del verano. De ahí que el otoño sea el momento adecuado para llevar a cabo la resiembra.

Airear, escarificar, recebar y resembrar

En este apartado te explicaremos en qué consiste cada una de estas tareas y cómo realizarlas. 

Aireado del césped

Para airear un césped, debes echar mano de la herramienta adecuada. Cuando pasa un tiempo, el suelo tiende a compactarse porque se pisa demasiado, por ejemplo. La consecuencia es que el oxígeno y los nutrientes no llegan bien las raíces del césped. El aireado soluciona este problema. Con una horca o un aireador manual debes “agujerear” el suelo para favorecer que el aire circule entre las raíces.

Escarificar el césped

Con la escarificación se busca eliminar los desechos que se acumulan sobre el césped y no le permiten crecer en condiciones. Para realizar esta tarea en jardines grandes, debes emplear el escarificador, una especie de rastrillo que retira los desechos, el llamado fieltro, que son hojas muertas, raíces, etc. Para jardines pequeños, un simple rastrillo basta. 

El recebo del césped

Tras cada escarificación, se debe recebar el césped. El recebo no es más que un aporte de arena con sílice cuyo objetivo es la nivelación del terreno y relleno. Se busca que las semillas del césped puedan enraizar correctamente. Debes aplicar una capa del cebo por todo el césped. 

El resembrado

Con la resiembra recuperamos el buen aspecto del césped, le ayudamos a regenerarse y a rejuvenecerse. Para resembrar, o bien se hace de forma manual o puede emplearse una máquina sembradora. Al terminar la escarificación y antes de proceder con el recebado, es el momento para la siembra de las semillas del césped. 

Beneficios de cuidar el césped en invierno

Los beneficios de realizar las tareas de mantenimiento y cuidado de césped en las zonas comunes durante el invierno no ofrecen dudas: obtendrás un jardín brillante, colorido y sano en la primavera. Se evitan la aparición de enfermedades, de hongos, así como lo proteges de las heladas. 

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¿Cuál es la mejor época para realizar las tareas de reparación y enriquecimiento?

BY | enero 17, 2020

Ningún jardín es igual a otro, ¡ni siquiera su suelo! Efectivamente existen diferentes tipos de suelo y cada uno de ellos con unas propiedades y necesidades distintas. Los compuestos de arcilla se deben reparar y enriquecer durante todo el año con compost para devolverle los nutrientes perdidos, ya que los pierden con facilidad. Mientras que los suelos de marga, al tener un buen contenido en agua y microorganismos, solo requieren de un enriquecimiento anual al finalizar el invierno. Si nuestro terreno tiene poca acidez se puede emplear turba para incrementarla.

Los terrenos calizos, sin embargo, son los más complicados por la rápida descomposición de la materia orgánica, la cual también hay que añadir de forma constante durante todo el año. Por último, los suelos de arena son terrenos que se deben enriquecer porque su pH suele ser ácido a causa de la pérdida de calcio, se recomienda hacerlo sobre el mes de marzo. Para realizar estas labores debemos controlar además la acidez y la alcalinidad del suelo. Asimismo, se debe practicar el aireado y el escarificado de la tierra para que respire, así como utilizar arena en los jardines para ayudar a drenar el suelo.

¿Cómo se realiza la tarea de reparación y enriquecimiento de suelos?

Primeramente, antes de proceder a la reparación o al enriquecimiento, debemos evaluar el estado del terreno y ver lo que realmente necesita. Un pequeño truco es coger un tarro de vidrio y llenarlo de agua hasta la mitad. Los materiales orgánicos flotarán y a partir de ellos podremos evaluar la proporción que tiene nuestro jardín. En el caso de que escasee se le añadirá compost. Además, es importante y recomendable echar nutrientes como el humus de lombriz a la tierra, siempre valorando la cantidad de materiales orgánicos presentes, teniendo cuidado con el suelo de marga por contener generalmente nutrientes suficientes. El mantillo es otra solución para dotar al jardín de microorganismos. La mejor época para aplicarlo es al finalizar el invierno y para ello es aconsejable que la tierra esté húmeda.

Para medir el pH del suelo y ver su alcalinidad podemos valernos de unas tiras medidoras de pH y agua destilada. Después solo tenemos que recoger unas muestras de la tierra de nuestro jardín y proceder a su evaluación. Otro punto fundamental para reparar el terreno es oxigenarlo, simplemente moviendo el suelo, pero debe estar hidratado, es decir, húmedo. Y se retiran unos 20 cm de tierra, al mismo tiempo que se va mezclando con el compost. En el caso de los suelos de arcilla se recomienda añadir arena o arenisca para obtener mejores resultados en nuestro jardín. Por supuesto, no debemos olvidarnos del uso de fertilizantes, ¡esenciales para que nuestras plantas crezcan fuertes!

Beneficios de reparar y enriquecer los suelos

Los beneficios de trabajar la tierra para repararla y enriquecerla son múltiples. Ante todo, tus plantas te lo agradecerán porque estarán más saludables, serán más vistosas y se desarrollarán más rápida y fácilmente. Así, es fundamental escoger los fertilizantes adecuado al tipo de suelo y de plantas. Por otro lado, si la tierra está bien nutrida las plantas no necesitarán aportes extras porque ya los tendrán en el propio terreno.

Con el uso de la turba conseguirás porosidad en el terreno, además de mayor número de materia orgánica y una mayor retención de agua. Aunque es importante que el terreno esté bien aireado para evitar procesos anaeróbicos. Por otra parte, el uso de arena y el escarificado ayudarán a la respiración de la tierra y de los microorganismos que viven bajo ella. Por la contra, el mantillo te ayudará a todos los tipos de suelo a mantener la riqueza en materiales orgánicos.